lunes, 23 de mayo de 2016

Poema XX5


Hace falta contemplar una hebra de fuego entre los parpados
En una tarde de trinos y paredes viejas
para descubrirte como muñeca descocida entre mis brazos
afilando mi lujuria en tu vagina de emperatriz impía.
y hace tan poco, que parece un chiste
el que hayas podido comprender la maquinaria solitaria de mi sexo
Fanático visceral y de tres vuelos.
Está media la copa y vos sonríes
con malicia pervertida y cadavérica.
Estamos ebrios de cenizas e injusticias.
Iglesia rota, eucaristía en celo 
Nos bebimos el vino sagrado en el cáliz más impuro
en este cuarto de entierros simultáneos y potentes.

Me levantas con pasiones de tornado
 y me estrellas contra el mundo y sus pesares,

y en las sutiles planicies de esta cama extraña
no hemos terminado y ya te extraño.

No me quieras  nuevamente cerca,
ni siquiera lo imagines muñeca descocida
porque en el fascinante mundo que creamos esta tarde,
no pueden vivir las llamas en armonía con las flores.

7 comentarios:

  1. ya estoy en su blog y ya tiene una seguidora mas
    Pase y siga mi blog en donde pone (participar en este sitio) pinche ahí: http://mibonitolugar.blogspot.com.es/ Espero su visita

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  2. me encanta como escribes y lo que escribes
    abrazos van

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Rimel

Luna,
Espejo de mi alma
anhelo inalcanzable
por qué dejas de mirarme
cuando la poesía me abandona