martes, 17 de abril de 2012

Claroscuro



Cambian sus formas bajo el sombrío espejo,
se conocen los dolores, no respetan el silencio,
vienen desdentados desde puerto antiguo;
es la noche su morada, la vida su recuerdo,
nada importa,
excepto esquivar la luz cegadora de los faroles.

 Sus risas, el mejor de los vinos,
enmarcadas en barriles de euforia; bodega de muertos.
Las cosas más simples en un mundo acolchado,
palabras mutando en alfileres,
parece no importarles:
los anuncios se cortejan en destellos,
hambre militante, sangre en mitad de la calle.

 Es pura la pasión, el desaliño indomable,
fascinante situación, inicua…
en claroscuro cualquier lugar es suspiro,
los sócalos de sus pasos  abren dimensiones enamoradas.

Todo tiene un final,
gritan cansados,
se abrazan y mienten, la anestesia se convirtió en cadáver;
el último farol amarillo ilumina la conciencia, 
incinera el corazón.
El piso está frío,
todo duele
todo importa,
es un tormento agudo
el del adiós.

jueves, 8 de marzo de 2012

Caída nocturna, abrazo de abismo.
La noche es un cadáver lleno de piedras.

jueves, 1 de marzo de 2012

Mirada de invierno


Flores de lluvia en el jardín,
la noche y el día tienen la misma intensidad luminosa.
Son gemelas,
dos gotas cristalinas cabeceando entre susurros,
la más inquieta se desprende en una acaricia
la otra,
entregada al vacío le persigue.

Mujer
cierra los ojos,
me estás inundando el alma.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Viejos escritos - Silencio, cajón de lineas perdidas



Urbe
Ciudad de penas y lamentos,
luces difuminadas en lágrimas,
furiosos moteles se retuercen,
y tabernas manifiestan a carcajadas
su cotidiana embriaguez.


Desnudez
Pasa bajo mis ropas,
dime que la noche no existe.
visita  las llamas que queman corazones,
conoce siluetas de hombres ya inertes,
vidas que desde otoños se escurren
entre los helados dedos de la muerte.

  
Silencio
conspiración de almas que envuelven el deseo;
cintas color de sol,
abraza mi sentir,
y apuñálalo… apuñálalo mientras canta el ruiseñor,
mientras canta, rompiéndote a ti: silencio.


 Réquiem
Toca la guitarra de sombras
Seduce el corazón del pecador
Con tu mar de fanáticos demonios
Y la de tu canción; alucinante letra
Músico del inframundo
Espero con ansias la última nota


Paranoia
Curca los senderos de lo desconocido
Para encontrar el alma tan anhelada
Seduce su aroma de vida
Y escapa de la oscuridad absoluta.


Sol negro
Rayos de un sol negro
ensombrecen los rostros,
toneles de ámbar son cargados
por los blancos esclavos…
mientras los negros degustan,
exóticos frutos de tierras conquistadas.


Desolado
Fuego helado es la nostalgia,
llama avivada por un silencio deshabitado,
incinera los huesos y la carne sin piel;
cenizas de vida vuelan con el viento…
es tarde, ya no hay miradas ni besos.


Visión
Me sumerjo en la otra cara del espejo,
donde todo está invertido.
Allí mi cuerpo es de mujer y el tuyo de hombre,
y nos encontramos en sueños para vagar,
solos, adyacentes
sin ignorar el sabor mutuo de nuestras quimeras.


Cuarto
Ventanas que dan vista de mi soledad,
permiten la entrada a malos pensamientos,
paredes que me abrazan,
intentan atraparme…
sepultarme en su inescapable quietud.


Sombras
Mariposas negras se posan,
sobre las flores de una inquietante oquedad.
Vidrios de ojos magentas,
llueven centelleantes
entre la desesperante felicidad,
del ser que persigue a las mariposas.

martes, 21 de febrero de 2012

No taconea la roca, la caída parece eterna;
llora un niño desde el fondo,
se diría que estoy solo.

viernes, 27 de enero de 2012

Latidos en sombra


Y cuando nadie esperaba, estábamos ella y yo,
con la única esperanza indeleble del recuerdo y el anhelo,
la sonata del corazón incitándonos a danzar.

Y  las velas,
y las sábanas
dos cuerpos abrazados en su inocencia,
en su profunda rosa.

Ella lo debe recordar
o quizás, ella ya no lo haga.

La incertidumbre es navaja
cuando el barco sin vela se ha perdido en el océano
y la noche parece más pesada;

sin miedo,
solo el desamparo y la sinfonía de turno.

¿quién podría beber el vino cuando la copa continua pura?
y el pañuelo donde estaban sus ojos se ha ido volando.

Mi inmadurez sombría,
mi crueldad inmaculada,
incluso esta exquisita agonía,
todo es amor, mi amor… solo eso.

lunes, 10 de octubre de 2011

Más allá de la ola


Estarás a esta hora, allá, viendo como llueve lejos de mi,
y en mi adolorido umbral, un jardín de caricias intactas
en una visión tan sencilla, tan franca, tan humilde
de una primavera sedienta y mil
 pétalos de espejo.
cuyos reflejos
llenarán el tiempo se llena de lisura 
como lo hace el mismo canto del agua.

yo seguiré aguardando,
 para  verte sonreír mientras lloras;
pensando  en un subliminal,
siendo tu la esencia de mi amargura,
Y yo los rayos puros en tu calvario.

Conocerás  un lugar y otro
y otro más
y te darás cuenta, querida mía, que cualquiera es bueno para llorar,
cualquiera es bueno para cantar y reír, para soñar y morir;
Para retornar  convertida en mariposa negra,
que revoloteando suave, dispersa el polvo de mis lozanos años.


Para retornar imperturbable en un germen de trigo;
dispersa en la lluvia veraniega,
apresada en voluntad ajena,
 como la semilla del diente de león
que vuela envuelta por el viento;  

¡Ah! Querida mía, te respiro en el aire y percibo levemente  tu alma próxima.

Siento con ello dilatar mis poros
impulso abrupto que cubre mis pupilas
y en esa oscuridad ocular
llena de manchas negras y grises,  te veo


te veo
 y por fin sonríes...
sonríes mientras lloras.

lunes, 3 de octubre de 2011

La escena de la noche azul

 ¡Era de noche!
Cuando un azulejo, se posó sobre el hombro
 de una estatua semiarcaica, a la que le faltaba una pierna.

El azulejo se posó y cantó…

Y las estrellas dejaron de centellear, solo para escucharlo,
las hojas que caían frenaron su descenso…
porque el tiempo, 
Se quedó absorto y maravillado por tal belleza.

Las vidas de los artistas se hicieron menos pesadas
y las nubes bajaron a la tierra en forma de una niebla espesa
cubriendo,  los parques y los bancos, las calles… y los ríos.
Y lo hicieron con el único propósito
de escuchar más cercano,
el canto de aquella criatura azulada.

¡Pero amante no escuchó ese canto!
había cambiado su oído por una escritura de oro
y se había sentado junto a la estatua, sin percatarse de lo que sucedia,
entonces, el azulejo canto más fuerte y con mucho más esmero
y las estrellas se consumieron a sí mismas de tanto estupor;
y las hojas estallaron en pedazos, por la presión de la beldad verdadera.


El tic tac del reloj, se congeló para siempre;
estaba tan a gusto, que decidió por cuenta propia 
 jamás volver a marchar.

De los sentidos de los artistas surgieron las más bellas manifestaciones,
unas nunca antes, ni después, nacidas de humano alguno,
-pero aún así- no llegaron a igualar el canto del azulejo.

Las nubes que antes habían bajado,
en forma de niebla espesa 
Se cristalizaron.
 y encarcelaron perpetuamente,
 los parques y los bancos, las calles… y los ríos.

Aun así,
 amante siguió sin escuchar al azulejo.

Entonces, este se corrompió por la codicia;
se tornaron negras sus plumas y su pico se hizo largo
y cuando intentó cantar, solo surgió un graznido.

Amante se levantó,
y allí,

 junto a esa estatua semiarcaica
a la que le faltaba una pierna,
sacó una pluma dorada,
impregnada de tinta azul
y atravesó el corazón del cuervo.

¡Era de noche! 

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Miedos

 
Los miedos que me embargan pueden aquejar a cualquiera,
son de esos que dan frio en los huesos y exacerban el dolor.
Comparables incluso, con los de un niño cuando se apaga la luz,
y él, rápido, tembloroso se mete bajo las cobijas con los ojos cerrados.
y es casi palpable ese miedo a poner un pie en el suelo,
porque se tiene la infantil certeza, 
de que unas manos monstruosas esperan pacientes bajo la cama,
para sujetarle muy fuerte
y arrastrarle hacía un odioso mundo
de payasos con dientes afilados y narices sangrantes.

jueves, 4 de agosto de 2011

La noche y tus palabras


Vuelves una noche de imprevisto
para revivir en mí aquel sentimiento,
y percibo de nuevo ese agradable malestar,
a sentir la espina que dejaste adornando
mi pecho
hace ya tanto tiempo,
esa que me hace recordar, lo que se siente…
el estar maravillosamente triste.

domingo, 10 de julio de 2011

Cuna de versos



Extrañaré este sitio
y el baldosín de colores,
la puerta doble y blanca
que se abre extensa como
las alas de una gaviota.

Desde ya lo sé,
Extrañaré este sofá
y a todas las que en él se sentaron.

Anhelaré este cuarto,
y la inspiración invisible
que en sus esquinas reposa;
los besos que aquí me dieron,
las copas que se quebraron.

Aquí ninguna lágrima fue falsa,
ni los silencios eternos,
la noche se hizo más bella
y algunas tristezas maravillosas.

Extrañaré como si no estuviesen,
los cuervos que aquí escribí,
sobre la mesa de vidrio y madera
en la que ahora esparzo mis versos.


 Desearía, poder dejar mi esencia
incrustada en las paredes,
en el sofá,
en el armario,
en la mesa de vidrio y madera,
en las baldosas de colores
Y en la puerta doble y blanca
que se abre extensa como las alas de una gaviota

para que el próximo que venga sepa
Que aquí respiró, lloró y amó un poeta.
Jueves 2 de junio de 2011

lunes, 27 de junio de 2011

Noches para llorar


Hay noches más negras que otras noches
y traen consigo un cierto olor a nostalgia,
olor que penetra por la planta de los pies
y hace erizar el cabello.
¡Esas noches están hechas para llorar!

Para escribir poesía y luego llorar….
para emborracharse y llorar
para caminar a solas y llorar
para fumar…
y llorar.

En esas noches cada gota de lluvia
debe ser la lágrima sobrante de alguna desilusión
o un enorme cargo de conciencia.

Es por eso, que esas noches para llorar
deberían venir con previo aviso,
y así, comprar pañuelos,
de esos pañuelos que uno trae consigo,
cuando sabe que va a llorar.

Pero esas noches se invitan solas,
porque también están hechas para fornicar
y luego, con la abrumadora soledad
que deja el sexo vacío… llorar.

Como se sabe,  solo en esas noches,
besar senos y labios árticos dan ganas de llorar.

Entonces,  por qué vos,
 la de hoy,
siendo una de esas noches,
que llega sin previo aviso cuando no hay pañuelos;
de esos pañuelos, que uno trae consigo
cuando sabe que va a llorar.

Y que solo estás hecha para caminar a solas... y llorar
para fumar y llorar,
para emborracharse y llorar,
para escribir poesía y luego… llorar.


¿Por qué  no me dejas llorar?

sábado, 11 de junio de 2011

Quedas solo


Con el corazón goteando en la punta de los dedos
y la conciencia dándose golpes de culpa
descubres tras el telón de los abismos
una noche más oscura y fría

Se congela la razón
 palabras sueltas vuelan
arrastradas por la ventisca casquivana y hostil
proveniente del vetusto mar del silencio

¡Solo quedas!
En mar afónico,
con los labios cocidos
y  el papel en blanca nada.
quedas solo
Contiguo a todos los hombres solos;
Irascible despojo de mundo.

viernes, 27 de mayo de 2011

El último Poeta


Acariciaba sus silencios en una noche menguante, y dejaba fluir estrellas muertas de sus ojos sin brillo, los labios apretados y los pasos bajo sombras, le otorgaban un aspecto fantasmagórico… un tinte de muerto melancólico.
Tenía en la mano izquierda un papel amarillo y en la derecha su corazón hecho pluma, un corazón que bailaba letras y lloraba desencantos; sin producir ruido alguno que cortara el satín de aquella noche solitaria y afónica. Contemplaba de reojo sus anhelos tristemente difuminados, en las luces de aquella ciudad decadente; y pensaba en la lluvia color ámbar que una vez -hace ya mucho tiempo- cayó sobre su rostro y sus recuerdos. Deseó entonces, ser como aquel papel en que danzaba su corazón, pero al mirarse las manos arrugadas, que movía con dificultad, descubrió que siempre lo había sido; estaba plagado de tachones y borrones a medias, muchas comas en su vida, puntos a parte y ya casi ningún suspensivo.

Desenterró un pañuelo de su bolsillo y secó las estrellas, relajó los labios, dio luz a sus pasos. Abrió los brazos de soñador de siglos, se abrazó a sí mismo, maldijo al cruel destino y besó en un espejo su propia calavera.

Tomó en sus manos, el artefacto que había llevado consigo media vida… y por fin, en libertad, con el silbido que cortó sin piedad un silencio de noche para llorar, detuvo hasta siempre, aquel baile de palabras y metáforas a las que solo él hallaba sentido.;dejó caer pluma y papel, mientras su pecho era bautizado por una bala certera, que le atravesó el corazón… y la razón, se convirtió en humo; un humo musical que sonó e hizo florecer sus sueños muertos.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Gárgola de Asfalto

La noche es joven y atractiva
pero el día suspenderá mi vida
Solo por eso
esparzo mis sesos por este papel en blanco,
para dejar un recordatorio 
de que para mi
no significas nada, nada... nada.


Mis penosos alaridos, se confunden con el tedio
Y la noche mancillada por dicotomías citadinas.
El reloj da las 11:43 y la luna me recuerda tus miradas,
Tus reservas y tus lágrimas de cocodrilo.

Ya no deseo tu recuerdo diseñando mi lapida inconsciente
Ahora solo es un despojo lastimero
Un asunto de tiempos muertos,
evocación nocturna de silencios...
De besos huecos y caricias de espera.
Luna,
Espejo de mi alma
anhelo inalcanzable
por qué dejas de mirarme
cuando la poesía me abandona