sábado, 6 de febrero de 2016

Carta a Ifigenia


Hoy pensé tanto en su persona que mi imaginación impulsada por tan melancólicos recuerdos, me llevó por los senderos que recorre; le vi abrazar una a una las oportunidades que la vida ofrece, hasta alcanzar el olvido de mi ausencia -le envidié profundamente-
Pero no piense mal  o se haga una idea equivoca de lo que con esto me propongo. Seguro estoy de que nuestros destinos juntos traerían consigo el advenimiento del caos en ambas vidas; y puesto que nuestras intenciones lejos están, de provocar esa serie de eventos fatídicos y desesperanzadores, conforme quedo, por no decir resignado, a simplemente transmitirle mis pesares y sueños además de verle no más de dos o tres veces por año, sabiendo así, que en el mundo aún pueden vivir las llamas en armonía con las flores.

Es importante que usted también sepa, que después de nuestra despedida sin imagen he recorrido miles de vías y contemplado igual número de paisajes y cuerpos amantes. Pero a veces, en las tardes frías me visitaba su olor cobijado por la niebla o despertaba en las mañanas con la cálida sensación de su aliento en mis pupilas ¡juro que incluso podía ver su voz bailando con la luz del alba! También es importante y se me hace indispensable que usted me crea, cuando le aseguro que ha sido una experiencia fascinante el conocerle, una aparición exquisita hecha de cielo y averno en iguales proporciones; mi corazón y mis pasos le han pertenecido desde entonces y la amarga pasión del desvanecimiento me acaricia la espalda y se balancea en mis tobillos, aún así, me invento otros sentires e intento convencerme de que la he olvidado. Hasta que el destello de su lejana presencia inunda mis arterias... Es usted tragedia griega y el clamor más profundo de mi mundo.  

                           Con algo inmenso y contenido quedo
L. U. Madrigal

lunes, 14 de abril de 2014

En el abismo de lo inconsciente te hallo tan distante como las montañas azules;
Como la lluvia que no llega.

jueves, 6 de marzo de 2014

Una esfera de cristal verde,
Hilo negro
Una caja de regalo amarilla
Una cortina ondeando a mi espalda
Jarra a medio llenar
Una mesa, un ajedrez
Un solitario al frente
Un solitario adentro
La luz asesina
El ruido implacable
Lejos en mi dolor eterno

Ayer lloré y no fue por vos
ayer lloré...

Desde el averno y otros espacios.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Caminar con ella



Caminar con ella, se ha convertido 
en uno de mis mayores placeres,
mi momento de clímax
es cuando se adelanta coqueta y suave.

Ni el más hermoso paraje se compara
con la vista de su contorno
yendo de un lado a otro,
cual campana invitándome a una eucaristía impía.
Es una celebración donde todos son verdugos y  condenados.

Amo su cabello,
cuando se mece como el mar
bajo los navíos corsarios;
amo su cuello de flor, su espalda de cielo, 
sus nalgas de seda y llama;
y esas dos piernas,
que me envuelven fogosamente
cuando esculpimos nuestras pasiones
en el lecho ardiente del deseo.

¡Me fascinan sus piernas!
Y les certifico que ni con mi diplomado en piernas,
vi en ocasión alguna, otras que me parecieran
tan exquisitas…
con cuánta alegría me entregaría a la muerte,
durante uno de esos abrazos cálidos,
que me oprimen a su sexo.
Embriagándome en cada poro,
ausentándome del tiempo y del mundo
para alcanzarla, altiva,
soberbia, libre,
en la cima de esas dos edificaciones divinas.

Es una travesía salvaje
en la que ha gritos enloquecidos
le testifico a todos los seres etéreos e infernales
que no hay cosa más bella en toda la creación,
que el ir y venir de ese par de piernas.

jueves, 8 de marzo de 2012

Caída nocturna, abrazo de abismo.
La noche es un cadáver lleno de piedras.

jueves, 1 de marzo de 2012

Mirada de invierno


Flores de lluvia en el jardín,
la noche y el día tienen la misma intensidad luminosa.
Son gemelas,
dos gotas cristalinas cabeceando entre susurros,
la más inquieta se desprende en una acaricia
la otra,
entregada al vacío le persigue.

Mujer
cierra los ojos,
me estás inundando el alma.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Viejos escritos - Silencio, cajón de lineas perdidas



Urbe
Ciudad de penas y lamentos,
luces difuminadas en lágrimas,
furiosos moteles se retuercen,
y tabernas manifiestan a carcajadas
su cotidiana embriaguez.


Desnudez
Pasa bajo mis ropas,
dime que la noche no existe.
visita  las llamas que queman corazones,
conoce siluetas de hombres ya inertes,
vidas que desde otoños se escurren
entre los helados dedos de la muerte.

  
Silencio
conspiración de almas que envuelven el deseo;
cintas color de sol,
abraza mi sentir,
y apuñálalo… apuñálalo mientras canta el ruiseñor,
mientras canta, rompiéndote a ti: silencio.


 Réquiem
Toca la guitarra de sombras
Seduce el corazón del pecador
Con tu mar de fanáticos demonios
Y la de tu canción; alucinante letra
Músico del inframundo
Espero con ansias la última nota


Paranoia
Curca los senderos de lo desconocido
Para encontrar el alma tan anhelada
Seduce su aroma de vida
Y escapa de la oscuridad absoluta.


Sol negro
Rayos de un sol negro
ensombrecen los rostros,
toneles de ámbar son cargados
por los blancos esclavos…
mientras los negros degustan,
exóticos frutos de tierras conquistadas.


Desolado
Fuego helado es la nostalgia,
llama avivada por un silencio deshabitado,
incinera los huesos y la carne sin piel;
cenizas de vida vuelan con el viento…
es tarde, ya no hay miradas ni besos.


Visión
Me sumerjo en la otra cara del espejo,
donde todo está invertido.
Allí mi cuerpo es de mujer y el tuyo de hombre,
y nos encontramos en sueños para vagar,
solos, adyacentes
sin ignorar el sabor mutuo de nuestras quimeras.


Cuarto
Ventanas que dan vista de mi soledad,
permiten la entrada a malos pensamientos,
paredes que me abrazan,
intentan atraparme…
sepultarme en su inescapable quietud.


Sombras
Mariposas negras se posan,
sobre las flores de una inquietante oquedad.
Vidrios de ojos magentas,
llueven centelleantes
entre la desesperante felicidad,
del ser que persigue a las mariposas.

martes, 21 de febrero de 2012

No taconea la roca, la caída parece eterna;
llora un niño desde el fondo,
se diría que estoy solo.

lunes, 3 de octubre de 2011

La escena de la noche azul

 ¡Era de noche!
Cuando un azulejo, se posó sobre el hombro
 de una estatua semiarcaica, a la que le faltaba una pierna.

El azulejo se posó y cantó…

Y las estrellas dejaron de centellear, solo para escucharlo,
las hojas que caían frenaron su descenso…
porque el tiempo, 
Se quedó absorto y maravillado por tal belleza.

Las vidas de los artistas se hicieron menos pesadas
y las nubes bajaron a la tierra en forma de una niebla espesa
cubriendo,  los parques y los bancos, las calles… y los ríos.
Y lo hicieron con el único propósito
de escuchar más cercano,
el canto de aquella criatura azulada.

¡Pero amante no escuchó ese canto!
había cambiado su oído por una escritura de oro
y se había sentado junto a la estatua, sin percatarse de lo que sucedia,
entonces, el azulejo canto más fuerte y con mucho más esmero
y las estrellas se consumieron a sí mismas de tanto estupor;
y las hojas estallaron en pedazos, por la presión de la beldad verdadera.


El tic tac del reloj, se congeló para siempre;
estaba tan a gusto, que decidió por cuenta propia 
 jamás volver a marchar.

De los sentidos de los artistas surgieron las más bellas manifestaciones,
unas nunca antes, ni después, nacidas de humano alguno,
-pero aún así- no llegaron a igualar el canto del azulejo.

Las nubes que antes habían bajado,
en forma de niebla espesa 
Se cristalizaron.
 y encarcelaron perpetuamente,
 los parques y los bancos, las calles… y los ríos.

Aun así,
 amante siguió sin escuchar al azulejo.

Entonces, este se corrompió por la codicia;
se tornaron negras sus plumas y su pico se hizo largo
y cuando intentó cantar, solo surgió un graznido.

Amante se levantó,
y allí,

 junto a esa estatua semiarcaica
a la que le faltaba una pierna,
sacó una pluma dorada,
impregnada de tinta azul
y atravesó el corazón del cuervo.

¡Era de noche! 

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Miedos

 
Los miedos que me embargan pueden aquejar a cualquiera,
son de esos que dan frio en los huesos y exacerban el dolor.
Comparables incluso, con los de un niño cuando se apaga la luz,
y él, rápido, tembloroso se mete bajo las cobijas con los ojos cerrados.
y es casi palpable ese miedo a poner un pie en el suelo,
porque se tiene la infantil certeza, 
de que unas manos monstruosas esperan pacientes bajo la cama,
para sujetarle muy fuerte
y arrastrarle hacía un odioso mundo
de payasos con dientes afilados y narices sangrantes.

jueves, 4 de agosto de 2011

La noche y tus palabras


Vuelves una noche de imprevisto
para revivir en mí aquel sentimiento,
y percibo de nuevo ese agradable malestar,
a sentir la espina que dejaste adornando
mi pecho
hace ya tanto tiempo,
esa que me hace recordar, lo que se siente…
el estar maravillosamente triste.

domingo, 10 de julio de 2011

Cuna de versos



Extrañaré este sitio
y el baldosín de colores,
la puerta doble y blanca
que se abre extensa como
las alas de una gaviota.

Anhelaré este cuarto,
y la inspiración invisible
que en sus esquinas reposa;
los besos que aquí me dieron,
las copas que se quebraron.

Aquí ninguna lágrima fue falsa,
ni los silencios eternos,
la noche se hizo más bella
y algunas tristezas maravillosas.

Extrañaré como si no estuviesen,
los cuervos que aquí escribí,
sobre la mesa de vidrio y madera.


 Desearía dejar mis penas y sueños
incrustados en las paredes,
en el sofá,
en el armario,
en la mesa de vidrio y madera,
en las baldosas de colores
Y en la puerta doble y blanca
que se abre extensa como las alas de una gaviota

para que el próximo que venga sepa
Que aquí respiró, lloró y amó un poeta.
Jueves 2 de junio de 2011

lunes, 27 de junio de 2011

Noches para llorar


Hay noches más negras que otras noches
y traen consigo un cierto olor a nostalgia,
olor que penetra por la planta de los pies
y hace erizar el cabello.
¡Esas noches están hechas para llorar!

Para escribir poesía y luego llorar….
para emborracharse y llorar
para caminar a solas y llorar
para fumar…
y llorar.

En esas noches cada gota de lluvia
debe ser la lágrima sobrante de alguna desilusión
o un enorme cargo de conciencia.

Es por eso, que esas noches para llorar
deberían venir con previo aviso,
y así, comprar pañuelos,
de esos pañuelos que uno trae consigo,
cuando sabe que va a llorar.

Pero esas noches se invitan solas,
porque también están hechas para fornicar
y luego, con la abrumadora soledad
que deja el sexo vacío… llorar.

Como se sabe,  solo en esas noches,
besar senos y labios árticos dan ganas de llorar.

Entonces,  por qué vos,
 la de hoy,
siendo una de esas noches,
que llega sin previo aviso cuando no hay pañuelos;
de esos pañuelos, que uno trae consigo
cuando sabe que va a llorar.

Y que solo estás hecha para caminar a solas... y llorar
para fumar y llorar,
para emborracharse y llorar,
para escribir poesía y luego… llorar.


¿Por qué  no me dejas llorar?

sábado, 11 de junio de 2011

Quedas solo


Con el corazón goteando en la punta de los dedos
y la conciencia dándose golpes de culpa
descubres tras el telón de los abismos
una noche más oscura y fría

Se congela la razón
 palabras sueltas vuelan
arrastradas por la ventisca casquivana y hostil
proveniente del vetusto mar del silencio

¡Solo quedas!
En mar afónico,
con los labios cocidos
y  el papel en blanca nada.
quedas solo
Contiguo a todos los hombres solos;
Irascible despojo de mundo.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Gárgola de Asfalto

La noche es joven y atractiva
pero el día suspenderá mi vida
Solo por eso
esparzo mis sesos por este papel en blanco,
para dejar un recordatorio 
de que para mi
no significas nada, nada... nada.


Mis penosos alaridos, se confunden con el tedio
Y la noche mancillada por dicotomías citadinas.
El reloj da las 11:43 y la luna me recuerda tus miradas,
Tus reservas y tus lágrimas de cocodrilo.

Ya no deseo tu recuerdo diseñando mi lapida inconsciente
Ahora solo es un despojo lastimero
Un asunto de tiempos muertos,
evocación nocturna de silencios...
De besos huecos y caricias de espera.

miércoles, 27 de abril de 2011

BAILA CONMIGO


Baila conmigo en una noche sin estrellas...
Baila conmigo amor desconocido.
Una luna solitaria tocará para nosotros,
Baila conmigo, baila conmigo.

Mientras las luciérnagas atiborradas de agonía
reemplazan a los astros
y las dunas espaciales cambian su forma
 por la fuerza del silencio.

Baila conmigo amor sin rostro, 
baila conmigo amor sin voz

que esa luna abandonada nos regalará
su ultima tonada
y la noche nos servirá de sabana oscura, 
pasional y satinada
Baila conmigo amor, baila conmigo.
Luna,
Espejo de mi alma
anhelo inalcanzable
por qué dejas de mirarme
cuando la poesía me abandona